Me he pasado los tres últimos días en off, dándole al tarro cosa mala. Al final ayer hablé con los kolegas y les dije que así no íbamos a ninguna parte, que ya era hora de echarle narices al tema. Que teníamos que empezar a entrarles a las tías y demás. ¡¡Se me rieron los muy cretinos…a la jeta!!… y es que al final no se si se han pasado a la otra acera (cosa que me dejaría más tranquilo) o no les importa pasarse todo el verano comiendo pipas como chimpancés.
Me da igual; paso de intentar entenderles, porque si al menos estuvieran dispuestos a hablar de verdad, pero ni eso…sin más se descojonan, como si lo que les estuviera diciendo fuera un imposible que no mereciera la pena ni plantearse.
“Si el monte no viene a Mahoma, éste irá al monte”, suele decir mi madre. Vamos que me toca mover ficha a mí, ya que ellos pasan de moverse. Esta misma tarde voy y les digo que cambio de cuadrilla y a tomar por saco. Conozco unos kolegas muy majos y lanzadillos, con los que tengo feeling y que no me pondrán ni media pega si les digo para salir con ellos. Me fastidia tomar esta decisión, pero es mi verano la que esta en juego y no me quiero quedar en el banquillo
To be continued



Lo último que dicen